miércoles 24 de octubre de 2018 - Edición Nº765
2 URBANOS » Opinion » 5 oct 2018

San Martin

La dura realidad promotora de la unión Nacional

La nefasta llegada de Cambiemos al Gobierno Nacional generó malestar no solo en las clases populares y medias del país sino que también en cada sector económico vinculado a la producción y la generación de empleo.


En 2015 nadie podría haber diagnosticado un panorama tan desalentador para el gran conjunto de la población como el que vivimos hoy.

Mientras que PyMes, comercios y grandes empresa intentan desesperadamente superar el terrible estado de vulnerabilidad, las grandes masas de trabajadores intentan desesperadamente llegar a fin de mes y no generar deuda para el próximo, mientras aumentan de manera exponencial los sectores sociales más desprotegidos.

La situación desde cualquier punto de vista es muy peligrosa. Por un lado la sensación de estallido social latente y por otro la sensación de inminente corte de la cadena de pagos, que en muchos sectores ya se ha desencadenado.

Sin embargo, la impresentable gestión de Mauricio Macri  en el país y de María Eugenia Vidal en la provincia más rica de la argentina, ha llegado a desestabilizar a las más poderosas empresas nacionales, pero esta vez con un condimento que puede hacer de esta situación el embrión de un Milagro inesperado para el País.

La guionada “Causa de los Cuadernos” ha disparado un conflicto que era imposible de diagnosticar. El Gobierno y su aliado Poder Judicial intento seguir al pie de la letra las instrucciones que se vienen siguiendo en otros países latinoamericanos ( gobiernos que han gobernado la década pasada y se animaron a disputarle poder al poder real con su consecuente proceso de redistribución de la riqueza), pero con el agregado que en su afán de hacer de la causa guionada una causa creíble “consensuaron” con importantes empresarios que a cambio de su acusación a miembros del gobierno anterior se los eximiría no solo de prisión sino que sus empresas seguirían gozando delos privilegios que desde hace décadas vienen teniendo a la hora de la realización de obra pública en el país. Casi una invitación a que vuelva todo a “la normalidad” (basta de intromisiones de gobiernos populistas en los negocios de los empresarios más poderosos).

Hasta aquí toda parecía desarrollarse según lo planeado. Sin embargo a medida que los empresarios fueron uno por uno exponiéndose en la supuesta trama de corrupción, estos mismos empresarios comenzaron a advertir la jugada siniestra en la que habían caído.

Muchas de las empresas cuyos empresarios declararon, comenzaron a caer drásticamente en las cotizaciones de bolsa, sus activos empezaron a licuarse de manera alarmante y si bien esto podrían haberlo previsto de alguna manera, lo que no llegaron a prever con el suficiente tiempo es la activa presión de empresas multinacionales para quedarse con sus empresas.

¿Puede alguien siquiera entender lo que esta exposición y posterior traición puede haber generado en estos poderosos empresarios de la Argentina?

De esta manera, por primera vez en la historia argentina, un gobierno puso en jaque a los sectores pobres y medios como así también al empresario nacional poderoso.

Si, ese empresario  que siempre caía bien parado hoy experimenta de manera cruda y brutal la desagradable sensación de indefensión gracias a un conjunto de familias de élite (los dueños de la Argentina) que cedieron a la tentadora propuesta del poder mundial para vender de una vez  por todas a la República Argentina.

Esta apocalíptica situación ha logrado poner en el mismo plano y en igualdad de condiciones apremiantes a dos sectores antagónicos de la Argentina.

A medida que la situación se va desarrollando y después de que cada uno pasara facturas al otro, la situación de extrema urgencia los ha puesto por primera vez frente a frente, pero esta vez mirándose sinceramente a los ojos y reconciéndose como viejos adversarios.

Nadie sabe cómo paso, ni quien dio el primer paso pero se sabe que ya hubo encuentros entre estos dos sectores. De esos encuentros iniciales surge un primer nivel de entendimiento sobre la  necesidad de llegar a un pacto socio-político-empresarial que permita sentar las bases para el surgimiento de una Argentina que pueda enfrentar las embestidas de un mundo en conflicto que intenta apoderarse de todo territorio fértil y rico para ser reserva de sus estados depredadores.

La mujer más poderosa de los últimos 12 años y los empresarios que gozaban de privilegios ilimitados iniciaron una fase de reconocimiento.

El inesperado “Milagro” que posibilitó el impresentable gobierno de Cambiemos está desarrollándose a ritmo sostenido.

A trás quedaron las acusaciones mutuas y las intenciones de seguir insistiendo con operetas armadas que los llevaron a esta situación, permitiendo que el sector más rancio de la sociedad argentina llegara al poder político y genere este nivel de destrucción.

No es que ahora ambos sectores se reconozcan como maravillosos, es simplemente el haber entendido de manera dolorosa y terminante que si no logran encontrar una manera de coexistir en este suelo, ambos desaparecerán y con ellos la posibilidad de un país con identidad propia que pueda tomar el rumbo necesario para que cada persona que habite su suelo pueda desarrollar una vida digna.

Por un lado la calle y la gente que ha sabido resistir cada vez que han querido avasallar sus derechos y por otro los empresarios que han sabido lidiar los vaivenes de un país con una inestabilidad económica como pocos en el mundo pero que a pesar de ello siempre apostaron al país.

Parece ficción, pero a veces la realidad se ensaña en demostrar que es capaz de superarla.

Los viejos adversarios están intentando comprender la ineludible necesidad de que el otro exista y eso no es poco en Argentina

Leonardo González

Proyecto San Martín

Sebastián Libonati

Proyecto San Martín

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Web proyectosanmartin.com

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Twitter @SebaLibonati

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