Por Jorge Deantoni
Quienes vivimos la Guerra de Malvinas y también el período de la Dictadura Cívico-Militar en Argentina tenemos una responsabilidad que no se puede esquivar: sostener la memoria activa.
No es solo recordar, es mantener viva la historia, transmitirla y darle sentido en el presente. Es una obligación con quienes lucharon, con quienes sufrieron y con las generaciones que vienen.
En ese camino, la causa Malvinas sigue intacta. Las Islas Malvinas fueron, son y serán argentinas. Y el homenaje a nuestros héroes no puede ser solo una frase: debe ser un compromiso permanente de toda la sociedad.