“Decidí involucrarme porque estoy cansado de ver políticos que llevan años en las bancas, que se cambian de camiseta según les convenga y que priorizan su bienestar personal antes que el de la gente. Yo nunca estuve en política, y lo hago convencido de que ésta debe servir para mejorar la calidad de vida de los vecinos”, señaló en diálogo con 2Urbanos.
Nacido en San Martín, Bernabé se crió en San Miguel del Monte y desde hace ocho años volvió definitivamente al distrito. “Siento que es una deuda conmigo mismo y con mi comunidad poder trabajar por un verdadero cambio en San Martín”, aseguró. En su diagnóstico, reconoce que hubo avances en espacios verdes y algunas políticas locales, pero considera que el municipio no supo priorizar las cuestiones centrales. “Hay que potenciar lo que está bien, como las salitas de salud o los programas de capacitación laboral, pero también hay que corregir lo que está mal, como la educación inicial y secundaria, que hoy están en déficit. La plata está, lo que falla es la distribución del presupuesto”, expresó.
El candidato también cuestionó el funcionamiento del Concejo Deliberante, al que acusa de estar más preocupado por la exposición mediática que por los problemas reales de los vecinos. "Hoy no me representa como vecino. No alcanza con sacarse fotos o hacer videos en redes sociales, hay que legislar en serio. La gente está cansada de discursos y necesita hechos concretos”, planteó.
En esa línea, uno de sus ejes es la transparencia en el uso de los recursos públicos: "El municipio no informa con claridad en qué se gasta el presupuesto. Es fundamental que el vecino sepa cuánto se destina a salud, educación o cultura. La transparencia no es un detalle, es una obligación”.
Consultado sobre sus principales ejes de trabajo, Bernabé fue contundente: "La seguridad es el problema más urgente en San Martín: vivimos entre robos, violencia callejera y narcotráfico. A eso se suman la necesidad de mejorar la salud pública y la educación, con un control más eficiente del presupuesto. No se trata de falta de dinero, sino de que está mal repartido”.