Había sido atacado por la espalda por un vecino domiciliado en las inmediaciones de las calles Villalba y Madero, en el mismo barrio. El hecho ocurrió después de que una pelea entre los adolescentes escaló de manera inesperada. Según testigos, Salinas, quien era amigo del hijo del agresor, discutía y forcejeaba con él cuando Gustavo Fabián Morales, padre del otro adolescente, decidió intervenir de forma violenta; así las cosas y en un acto inexplicable, Morales disparó a quemarropa contra el menor, impactándolo en la espalda con una bala de goma aunque su mamá dijo que la bala era de plomo.