En ese marco, Petrillo explicó que Cristales California, ubicada en Sáenz Peña y 4 de Febrero, fue una empresa que se declaró en quiebra en 1990 y que, pocos años después, el predio fabril fue intrusado por cientos de personas. De acuerdo a su descripción, en la actualidad en “La California” viven más de 100 familias en condiciones de extrema precariedad en materia de servicios básicos y salubridad.
Asimismo, el concejal señaló que, “por mayoría automática del oficialismo”, se aprobó la compra —ya realizada— por parte de la intendencia por casi 48 millones de pesos. Según Petrillo, el expediente que dio origen a esta decisión del intendente Moreira “no explica las razones o motivos ni el destino que se dará a esa nueva propiedad que ingresa al Estado municipal”.
“Hoy el Concejo Deliberante sentó el precedente de convalidar la usurpación. ¿Qué mensaje estamos dando a los vecinos de San Martín? Que usurpar tiene premio; que la pasividad del Estado se regulariza con recursos públicos y que el esfuerzo de la clase media por acceder a la vivienda no vale nada o vale menos que el hecho consumado de tomar un terreno, un espacio o una vivienda”, expresó Petrillo.
En la misma línea, el edil sostuvo que “esta decisión irresponsable del intendente no termina con la compra, que se hizo con fondos públicos”, y agregó que, desde el momento en que el Municipio se convirtió en propietario, “asumió la responsabilidad de la seguridad, infraestructura y, en los hechos, de generar soluciones habitacionales que no fueron planificadas ni presupuestadas”.
Por último, Petrillo enfatizó: "Esto no es una política de vivienda, es la ausencia total de la misma. Es una reacción tardía que termina premiando las usurpaciones u ocupaciones y trasladándole el costo de esta inmoralidad a todos los contribuyentes”.