La investigación se inició a partir de la búsqueda de una nena de 12 años embarazada, víctima de abuso, que había sido trasladada desde Santiago del Estero junto a su madre.
Cuando la Policía llegó al lugar, el director negó que la menor estuviera internada, pero luego se comprobó que sí se encontraba allí. Horas más tarde, ya había sido dada de alta y su familia no pudo precisar el paradero del bebé, lo que encendió todas las alarmas.
Con orden judicial, los efectivos allanaron la clínica y en un depósito hallaron los restos biológicos. Algunos de los fetos presentaban signos de desmembramiento, según fuentes de la investigación.
La Justicia ahora investiga posibles delitos como:
Trata de personas
Sustracción de menores
Manejo irregular de restos biológicos
Además, se secuestró documentación clave que podría indicar que estas prácticas no eran aisladas.
El caso genera conmoción y sigue en plena investigación, mientras intentan determinar qué ocurrió con el bebé y quiénes son los responsables.