Los incidentes comenzaron durante la noche de ayer y se extendieron con fuerza durante la madrugada de hoy, registrándose una intensa balacera entre las 5:00 y las 6:30 de la mañana. Los vecinos del complejo habitacional reportaron ráfagas constantes de disparos que mantuvieron en vilo a todo el barrio.
Tras el cese de las detonaciones, la policía halló una escena macabra en medio de la calle: un cuerpo que aún estaba en llamas dentro de un carro utilizado habitualmente por cartoneros. Las primeras hipótesis de los investigadores apuntan a un cruento ajuste de cuentas vinculado al control del territorio para la venta de estupefacientes. La víctima, que según fuentes vecinales sería un "transa" de la zona, fue fusilada antes de que sus asesinos intentaran hacer desaparecer el cadáver iniciando el fuego.
Efectivos policiales y peritos de la Policía Científica trabajan en el lugar para preservar la escena, recolectar vainas servidas y trasladar los restos a la morgue judicial. La prioridad de la fiscalía en turno es lograr la identificación del cadáver y determinar fehacientemente las causas de la muerte a través de la autopsia, mientras se busca intensamente a los responsables del crimen. Debido a la extrema crudeza del hallazgo, las imágenes del hecho resultan impublicables.
La tensión en los nudos del barrio sigue siendo alta y se reforzó la presencia de las fuerzas de seguridad para evitar réplicas entre los bandos en disputa.