La decisión fue tomada tras una serie de negociaciones con bloques dialoguistas y reuniones mantenidas con legisladores de distintos espacios políticos, entre ellos representantes de la Unión Cívica Radical.
Según trascendió, el oficialismo optó por modificar su estrategia parlamentaria para concentrar los esfuerzos en el resto del proyecto, cuyo tratamiento continuará en el Congreso.
Desde la oposición interpretaron la decisión como un revés para el Gobierno, mientras que desde La Libertad Avanza sostienen que el objetivo es facilitar las negociaciones sobre los puntos que cuentan con mayores posibilidades de consenso.