“Se terminó la mafia de los celulares robados. Declaramos la emergencia para caerles con todo el peso de la ley. Que quede claro, el que compra un teléfono robado para desarmarlo y venderlo por partes no es un comerciante: es un delincuente que forma parte de una red mafiosa”, sostuvo Jorge Macri. Y agregó: “En las zonas de alta criticidad, no se va a habilitar ni un solo local más de ‘reparación de celulares’ y van a tener que demostrar el origen de cada pieza que tengan. Ley y orden”.
Este es un paso más en la consolidación de un esquema de seguridad basado en el orden y el respeto por la ley que permitió bajar el delito a mínimos históricos en el territorio porteño, tanto en robos como en homicidios.
A partir del decreto, se crea un registro de trazabilidad de las actividades de reparación y comercialización de celulares usados; se declara transitoriamente la emergencia de la actividad; se intensifican las medidas de control y fiscalización y se suspenden las habilitaciones para realizar la actividad en determinados puntos de la Ciudad considerados como “Zonas de Alta Criticidad”.
Las medidas:
1. Se declara por 90 días corridos la emergencia de la actividad de comercialización y reparación de celulares usados en toda la Ciudad.
2. Se refuerza la fiscalización y control mientras se completa la implementación de las nuevas medidas de registro y control previstas en el decreto 295/26.
3. Durante ese período, la Agencia Gubernamental de Control (AGC) y el Ministerio de Seguridad adoptarán medidas extraordinarias para el ejercicio de la actividad y llevarán adelante operativos coordinados de control de comercios y ámbitos que presenten mayores indicadores de riesgo.
4. La AGC implementará procedimientos extraordinarios de fiscalización destinados a verificar la legítima compra o tenencia de los celulares, partes y repuestos y clausurará los comercios que no lo acrediten. Los locales tendrán que acreditar el origen legítimo de los equipos en venta o reparación.
5. Se determinan “Zonas de Alta Criticidad” basadas en la concentración territorial de delitos e infracciones vinculadas con la actividad, secuestros y recuperos de equipos, denuncias e investigaciones, resultados de operativos, concentración de establecimientos y antecedentes de incumplimientos.
6. Primeras zonas de intervención: Retiro–Microcentro, Balvanera–Once, Liniers–Límite Oeste y Chacarita–Villa Crespo.
7. Durante la vigencia de la emergencia, dentro de esas zonas se suspenderán el inicio y la tramitación de nuevas autorizaciones de actividad económica, las transmisiones por transferencia y las ampliaciones de rubro o superficie destinadas a la comercialización o reparación de celulares usados.
En conjunto, las medidas conforman un esquema escalonado: control reforzado inmediato durante la emergencia, intervención en los barrios focalizada en las áreas críticas y, como régimen permanente, un sistema de registro y trazabilidad que permita identificar establecimientos, equipos y operaciones y dificultar la incorporación de celulares robados al circuito comercial formal.
Y se suman al plan de ordenamiento urbano implementado por el Gobierno de Jorge Macri desde diciembre 2023, con el desalojo de 670 cuadras de manteros que ocupaban parques, plazas y veredas comerciales; los operativos de control en los límites de la Ciudad y de saturación en los grandes centros de transporte; la recuperación de más de 900 propiedades usurpadas que fueron devueltas a sus dueños y el control estricto sobre las nuevas construcciones en barrios y villas como la 31 y La Carbonilla.