El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, protagonizó un fuerte cruce político con La Libertad Avanza durante su visita a Carlos Casares, luego de que periodistas le preguntaran por una denuncia contra Aguas Bonaerenses (ABSA) y funcionarios provinciales debido a las deficiencias en el servicio de agua potable.
La consulta provocó una respuesta del mandatario, quien cuestionó que dirigentes del espacio político del presidente Javier Milei reclamaran soluciones vinculadas con infraestructura mientras el Gobierno nacional mantiene su política de reducción de la obra pública.
“Me decís que alguien de La Libertad Avanza está reclamando obra pública. Decime de nuevo: ¿una denuncia porque no hay obra pública? Esta gente no tiene cara”, expresó Kicillof ante los periodistas.
La respuesta quedó registrada en video y rápidamente comenzó a circular en redes sociales.
La polémica tiene su origen en una presentación judicial impulsada por la senadora provincial Analía Balaudo y los concejales Franco Cruceño, Viviana Neschenko y Ezequiel Orazi.
Los dirigentes denunciaron presuntas irregularidades y deficiencias en el servicio que presta ABSA, especialmente por los reiterados inconvenientes con el suministro y la baja presión de agua en Carlos Casares.
La presentación fue realizada en enero de 2026 ante la Justicia de Trenque Lauquen.
Los denunciantes sostienen que existen problemas estructurales que afectan la prestación de un servicio esencial y reclaman respuestas de las autoridades provinciales.
Lejos de limitarse a responder sobre el funcionamiento de ABSA, el gobernador trasladó la discusión al enfrentamiento que mantiene con el Gobierno nacional por el financiamiento de infraestructura.
“Ponele los videítos de Milei diciendo cero obra pública y que se vayan a pedirle al Presidente, que es parte de su partido político”, lanzó.
También cuestionó la utilización política del reclamo y sostuvo que los dirigentes libertarios deberían exigir al Ejecutivo nacional la restitución de recursos que, según su posición, fueron retirados a la Provincia.
La discusión expuso dos planteos diferentes: La Libertad Avanza responsabiliza a ABSA y al Gobierno bonaerense por las deficiencias del servicio, mientras Kicillof señala el impacto de la reducción de la inversión nacional en infraestructura.
Más allá del enfrentamiento político, Carlos Casares atraviesa dificultades en el abastecimiento de agua potable.
Los problemas de presión y suministro obligaron al municipio a implementar medidas de emergencia, incluyendo la distribución de agua mediante camiones cisterna para abastecer a instituciones y sectores afectados.
En ese contexto, la Provincia anunció una inversión para construir el Acueducto French-Carlos Casares, una obra de aproximadamente 30 kilómetros que busca mejorar el abastecimiento.
Según la información oficial difundida el miércoles 7 de octubre, el proyecto cuenta con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y una inversión prevista de $23.950 millones.
Durante su visita, Kicillof anunció que comenzarán los trabajos, aunque la mejora efectiva del servicio dependerá de la ejecución de la obra.
Mientras tanto, el problema del agua continúa siendo una preocupación concreta para los vecinos, más allá de las diferencias entre el Gobierno provincial y los dirigentes libertarios.