El peronismo conmemoró este sábado un nuevo Día de la Lealtad con diferentes actos en el país y una postal que volvió a mostrar las tensiones internas que atraviesan al movimiento de cara a las elecciones de 2027.
Mientras Axel Kicillof eligió González Catán, en La Matanza, para encabezar el acto del Partido Justicialista bonaerense, Máximo Kirchner viajó a Chaco para compartir una actividad con el senador y exgobernador Jorge Capitanich. Por la tarde, militantes kirchneristas se concentraron frente al domicilio de Cristina Kirchner, en San José 1111, donde la expresidenta cumple prisión domiciliaria por su condena en la causa Vialidad.
Los distintos escenarios compartieron las críticas al gobierno de Javier Milei y las reivindicaciones a Cristina Kirchner, pero también dejaron mensajes sobre la reorganización del peronismo y el camino hacia 2027.
En González Catán, Kicillof encabezó el acto acompañado por la vicegobernadora y vicepresidenta del PJ bonaerense, Verónica Magario, y el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza.
Allí, el gobernador aseguró que “el peronismo va a volver a gobernar la Argentina a partir del año que viene” y planteó que la tarea del espacio será construir una alternativa al gobierno nacional.
Pero uno de los mensajes políticos más significativos llegó sobre el final de su intervención.
Kicillof volvió a manifestar su disposición a recorrer el país y asumir responsabilidades en la construcción política que viene, una definición que se produce mientras distintos sectores del justicialismo comienzan a discutir su estrategia para las presidenciales de 2027.
Durante su discurso también reivindicó la figura de Cristina Kirchner y sostuvo que se encuentra “injustamente detenida”, al tiempo que recuperó las figuras de Juan Domingo Perón y Néstor Kirchner.
La intervención combinó así una reivindicación de la historia del peronismo con un mensaje dirigido hacia el futuro del espacio.
A más de mil kilómetros de La Matanza, Máximo Kirchner participó en Chaco de otra de las actividades centrales de la jornada junto a Jorge Capitanich.
El diputado nacional también cuestionó la gestión de Milei y reivindicó el liderazgo de Cristina Kirchner, pero aprovechó su discurso para enviar un mensaje hacia el interior del propio peronismo.
Kirchner reclamó que cualquier proceso de unidad esté acompañado por propuestas concretas sobre salarios, educación, salud y condiciones de vida.
Y dejó una frase dirigida a la discusión interna: “No queremos un amontonamiento de dirigentes”.
También pidió “romper la inercia de los dirigentes conformistas” y sostuvo que el espacio deberá reconstruir una propuesta capaz de representar a sectores de la sociedad afectados por la situación económica.
El mensaje llegó mientras Kicillof desarrollaba su propia actividad en territorio bonaerense y volvió a dejar expuestas las diferentes miradas sobre cómo debería organizarse el peronismo para la próxima elección nacional.
Aunque no encabezó ninguno de los dos actos, Cristina Kirchner volvió a quedar en el centro político del 17 de octubre.
Kicillof la reivindicó durante su intervención en La Matanza y Máximo Kirchner hizo lo propio desde Chaco.
Por la tarde, columnas de militantes peronistas y kirchneristas llegaron hasta San José 1111, en el barrio porteño de Constitución, donde la expresidenta cumple prisión domiciliaria por la condena en la causa Vialidad.
Cristina salió al balcón para saludar a quienes se encontraban frente al edificio. La concentración incluyó una actividad organizada por sectores sindicales y políticos bajo la consigna “Cristina libre”.
Fue el segundo Día de la Lealtad que la expresidenta atravesó privada de su libertad.
La celebración del 17 de octubre dejó así tres imágenes diferentes: Kicillof en La Matanza, Máximo Kirchner en Chaco y Cristina Kirchner acompañada por militantes en San José 1111.
No fueron actos con discursos idénticos ni construcciones políticas necesariamente equivalentes.
Kicillof utilizó la jornada para convocar a construir una alternativa nacional y volvió a expresar su disposición a recorrer el país. Máximo Kirchner reclamó que la unidad tenga contenido político y cuestionó los acuerdos que se limiten a reunir dirigentes. Cristina, mientras tanto, continuó siendo reivindicada por ambos sectores.
Las diferencias entre el gobernador bonaerense y el sector conducido por Máximo Kirchner vienen atravesando al peronismo provincial y tuvieron durante este Día de la Lealtad una nueva expresión pública.
Con las elecciones presidenciales previstas para el próximo año, el desafío del justicialismo será definir cómo articula esas distintas expresiones y qué estrategia construye para enfrentar electoralmente al oficialismo nacional.
El 17 de octubre de 2026 mostró que existe coincidencia en el objetivo de recuperar el Gobierno nacional, pero también que la discusión sobre cómo construir esa alternativa y qué dirigentes tendrán protagonismo en 2027 sigue abierta.