Las elecciones de 2025 dejaron dos fotografías diferentes para La Libertad Avanza en Tigre: en septiembre, el espacio había quedado a apenas 1,88 puntos de Fuerza Patria en la elección de concejales, mientras que en octubre consiguió una victoria de casi ocho puntos de diferencia. El resultado de las elecciones legislativas bonaerenses convirtió al distrito en uno de los puntos de mayor aporte electoral para el espacio libertario en toda la provincia. La diferencia obtenida no fue un dato menor: entre los 135 municipios bonaerenses, Tigre se ubicó en el quinto lugar por cantidad de votos aportados a LLA.
En ese resultado confluyeron el trabajo territorial, la organización y la articulación de distintos sectores políticos. Bajo la coordinación de José de los Ríos, fueron parte del armado el equipo de Segundo Cernadas, Claudio Baumgarten y todas las agrupaciones (entre ellas La San Martín y Libertarios Argentina) y además trabajaron con la red territorial (hombre y mujeres de las distintas secciones de Tigre). La responsabilidad encomendada por las autoridades de La Libertad Avanza era mayúscula: construir una propuesta competitiva en un distrito estratégico y contribuir al desempeño electoral del espacio en la provincia de Buenos Aires. Los números de octubre reflejaron una respuesta contundente en las urnas y respaldaron el trabajo realizado por la estructura local, que estuvo a la altura del desafío electoral.
Sin embargo, el desempeño electoral convive con interrogantes sobre la organización política local. La nueva coordinación de La Libertad Avanza en Tigre está acompañada por cuestionamientos, diferencias entre dirigentes y señales de falta de cohesión. En el Concejo Deliberante también quedaron expuestas posiciones diferentes en debates y votaciones. El desafío de la conducción actual es lograr que las diferencias internas no terminen afectando la capacidad de trabajar en conjunto y que el capital político construido en las urnas pueda sostenerse a través de una organización sólida.
También hay interrogantes sobre la actividad en los barrios, la comunicación y el vínculo con la militancia. Entre los cuestionamientos que circulan aparecen señalamientos sobre una menor visibilidad de algunos dirigentes, la actividad en redes sociales y la continuidad del trabajo en los locales partidarios. Además, existen versiones sobre referentes que no estarían conformes con la nueva etapa y que evaluarían otras alternativas políticas. ¿La nueva conducción está logrando integrar a los distintos sectores o las diferencias están profundizando una división dentro del espacio?
El dato electoral, en cualquier caso, es contundente: en octubre de 2025, La Libertad Avanza obtuvo casi el 46% de los votos en Tigre, frente al 38% de Fuerza Patria, y el distrito se convirtió en el quinto municipio bonaerense que más sufragios aportó al espacio libertario. Esa evolución obliga a poner en perspectiva las discusiones internas y a considerar el peso que Tigre alcanzó dentro de La Libertad Avanza. La etapa que se abre plantea una exigencia para la conducción actual: sostener el respaldo electoral, fortalecer la presencia territorial y preservar la articulación entre los dirigentes y las agrupaciones que contribuyeron a construir uno de los resultados más destacados del espacio en la provincia de Buenos Aires.