Chacarita tuvo la tarde que necesitaba. En un partido cargado de tensión y con mucho en juego, el Funebrero derrotó 2-0 a Nueva Chicago en San Martín, consiguió asegurar su permanencia en la Primera Nacional y, al mismo tiempo, decretó el descenso de su clásico rival a la Primera B.
El encuentro se disputó este lunes por la última fecha del campeonato y contó con una importante presencia de hinchas de Chacarita, que acompañaron al equipo pese al horario laboral.
Los goles de la victoria fueron convertidos por Maxi Meléndez y Nicolás Pantaleone, para desatar el festejo en San Martín.
El equipo dirigido por Sergio “Huevo” Rondina llegó a la última jornada con la necesidad de conseguir un resultado que le permitiera asegurar su continuidad en la categoría.
Y lo consiguió justamente frente a Nueva Chicago.
El 2-0 le permitió al Funebrero cerrar una temporada complicada con el objetivo principal cumplido: seguir jugando en la Primera Nacional.
Pero el resultado tuvo además una consecuencia especialmente dolorosa para su rival.
Con la derrota en San Martín, Nueva Chicago perdió la categoría y descendió a la Primera B.
Desde horas antes del comienzo del encuentro, los hinchas funebreros comenzaron a movilizarse para acompañar al equipo.
A pesar de que el clásico se disputó un lunes a las 15 horas, una multitud acompañó a Chacarita en una jornada que terminó convirtiéndose en una verdadera fiesta.
El pitazo final desató el festejo: victoria en el clásico, permanencia asegurada y descenso del histórico rival.
Tres motivos para que Chacarita cierre la temporada celebrando en San Martín.