Un grupo de vecinos de Martínez presentó un reclamo formal ante la Municipalidad de San Isidro para manifestar su oposición al proyecto inmobiliario Black Martínez, previsto para el ex predio de Cheeky, entre las calles Juncal, Santo Domingo y Cuyo.
Uno de los principales cuestionamientos está relacionado con el pasado industrial del terreno y la posibilidad de que exista contaminación en el subsuelo.
La Asamblea Vecinal Predio Cheeky presentó un escrito acompañado por 170 firmas de familias de la zona y solicitó que no se autoricen movimientos de suelo hasta que se realicen estudios ambientales exhaustivos e independientes.
La preocupación surge porque antes de la instalación de Cheeky funcionó allí una planta de GTE Sylvania dedicada a la fabricación de tubos fluorescentes, una actividad industrial en la que se utilizaba mercurio.
Los propios vecinos aclaran que actualmente no existen análisis aportados por la asamblea que permitan afirmar que el predio esté contaminado, pero consideran que los antecedentes justifican realizar estudios antes de avanzar con las excavaciones.
Black Martínez es un desarrollo de usos mixtos que contempla la construcción de 309 viviendas, 15 locales comerciales, oficinas y 770 cocheras, estas últimas distribuidas en dos niveles subterráneos.
Precisamente, la excavación necesaria para construir esos subsuelos es uno de los puntos que genera preocupación entre los residentes.
El Municipio de San Isidro publicó el 7 de octubre la presentación de la Evaluación de Impacto Ambiental correspondiente a la consulta de factibilidad del emprendimiento.
La documentación disponible incluye la memoria descriptiva, el estudio de impacto ambiental, planos, informes de tránsito y accesos, relevamiento del arbolado, propuestas paisajísticas y renders.
La presentación de estos documentos forma parte del proceso de evaluación y no significa por sí sola que el proyecto tenga autorización definitiva para comenzar las obras.
Desde la asamblea sostienen que el antecedente de la fabricación de tubos fluorescentes genera una “sospecha legítima” sobre las condiciones del subsuelo y reclaman que la situación sea determinada científicamente antes de realizar movimientos de tierra.
El planteo presentado ante el Municipio invoca los principios de prevención y precaución contemplados en la Ley General del Ambiente Nº25.675.
Además, solicitan la realización de un Plan de Muestreo de Suelos con auditorías y peritajes externos de organismos científicos como el CONICET y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).
Hasta el momento, sin embargo, el reclamo se basa en el posible riesgo derivado de los antecedentes industriales del terreno y no en resultados que hayan confirmado la presencia actual de mercurio.
El reclamo no se limita a la cuestión ambiental.
Los vecinos también plantearon objeciones sobre el impacto que podría generar un desarrollo de esta magnitud en una zona residencial de Martínez.
Entre los puntos mencionados aparecen la capacidad de las redes de agua corriente, cloacas y desagües pluviales, además del incremento de la circulación vehicular en calles que consideran insuficientes para absorber el movimiento que producirían las nuevas viviendas, comercios y cocheras.
La presentación fue coordinada por la abogada Andrea Mateo y se realizó dentro del procedimiento de participación ciudadana establecido por la legislación provincial.
Por ahora se trata de un reclamo administrativo y no de una demanda judicial.
La Asamblea Vecinal Predio Cheeky señaló que busca agotar las instancias ante el Municipio y dejó abierta la posibilidad de acudir posteriormente a la Justicia Contencioso Administrativa.
Mientras tanto, los vecinos convocaron a los residentes de Martínez a participar de la consulta pública y presentar sus observaciones sobre el proyecto.