La actividad tuvo lugar un día después de la masiva movilización al Ministerio de Salud y tras la decisión del personal del hospital, reunido en asamblea, de acatar la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo, sin abandonar la protesta pública. Mientras tanto, el presidente Javier Milei descalificaba a los trabajadores estatales como “ñoquis” en declaraciones públicas. Desde el Gobierno, además, se amenazó con descontar los días de paro a residentes, desaprobarlos y hasta despedirlos.
Durante la audiencia, la secretaria general de APyT, Norma Lezana, afirmó: “Estamos interpelando a diputados, senadores, gobernadores y ministros de salud de todo el país para que impulsen una ley de emergencia que garantice financieramente al Garrahan”. Desde la organización remarcaron que el presupuesto del hospital está congelado desde 2023 y que en 2024 solo se actualizaron partidas para gastos operativos vinculados con empresas tercerizadas, mientras que los sueldos del personal permanecen sin ajuste por inflación. “La política de Milei y su ministro Mario Lugones es vaciar el hospital”, denunciaron.