Tiene apenas 13 años, pero los investigadores ya lo vinculan con una sucesión de violentos robos de vehículos cometidos en distintos puntos de la Zona Oeste del Conurbano.
Conocido como “El Rodri de la Gardel”, el menor fue interceptado por efectivos de Gendarmería Nacional durante un patrullaje en inmediaciones del Complejo Habitacional Presidente Sarmiento, en Morón.
El procedimiento comenzó cuando integrantes del Escuadrón de Seguridad Ciudadana Oeste observaron a dos personas que, al advertir la presencia de los uniformados, comenzaron a escapar.
Los gendarmes lograron alcanzar al chico y, al revisar sus pertenencias, encontraron una llave de automóvil. Ese elemento terminó abriendo una investigación mucho más grande.
A partir del análisis de cámaras y de las declaraciones incorporadas a la causa, los investigadores vincularon al menor con una banda integrada por al menos otros tres menores de edad que tendría como objetivo principal el robo de vehículos.
Uno de los episodios investigados ocurrió en El Palomar, donde un vecino fue atacado cuando llegaba a su casa. Lo derribaron y le quitaron las llaves de un Fiat Idea.
Según la reconstrucción, ese mismo vehículo habría sido utilizado para trasladarse hasta Caseros, donde posteriormente fue robada una Dodge Journey blanca. La camioneta apareció abandonada posteriormente en cercanías del barrio Carlos Gardel.
Pero no sería el único episodio.La investigación también busca establecer su participación en el robo de un Citroën C3 y de dos Fiat Cronos, además de otros hechos cometidos bajo una modalidad similar.
Las imágenes de las cámaras resultaron importantes para los investigadores: la ropa que llevaba el menor cuando fue interceptado coincidiría con la utilizada por uno de los participantes registrados durante otros robos.
La causa quedó en manos del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil y se le atribuyó un robo agravado por el uso de un arma cuya aptitud para el disparo no pudo acreditarse y por haber sido cometido en poblado y en banda.
Sin embargo, hay un elemento determinante: tiene 13 años y, por lo tanto, no es punible bajo el régimen penal juvenil vigente.
Su situación deberá resolverse mediante las medidas de protección y seguimiento que disponga la Justicia.
Mientras se determina cómo continuará el caso, fue trasladado a un instituto de menores de Pablo Nogués.