La posibilidad de un nuevo paro de colectivos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) volvió a tomar fuerza luego de que la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y las cámaras empresarias no lograran alcanzar un acuerdo en una nueva negociación salarial.
El conflicto se profundizó durante una audiencia virtual convocada por el Ministerio de Capital Humano, en la que las partes intentaron avanzar en la actualización de los salarios de los choferes.
Durante el encuentro, las empresas ofrecieron un incremento salarial del 1,2%, propuesta que fue rechazada por el sindicato conducido por Roberto Fernández por considerarla insuficiente.
Desde las cámaras empresarias argumentaron que cualquier mejora salarial se encuentra condicionada por la estructura de costos y subsidios establecida por la Secretaría de Transporte y señalaron las dificultades del sector para afrontar incrementos mayores.
El sindicato cuestionó duramente las condiciones en las que se desarrolla la discusión salarial y sostuvo que el ofrecimiento empresario no representa una verdadera negociación.
“Esto no es una paritaria, es una imposición, ‘o lo tomás o lo dejás’; de esta manera no es una negociación”, plantearon desde la UTA durante la audiencia.
Además, el gremio reclamó la intervención del Gobierno nacional para intentar destrabar el conflicto y alcanzar una recomposición de los ingresos de los trabajadores.
“Nosotros queremos trabajar, pero no debajo de la línea de pobreza”, señalaron los representantes sindicales.
Desde la organización también plantearon que los choferes no deberían verse obligados a extender sus jornadas laborales o recurrir a otros empleos para poder sostener económicamente a sus familias.
Por el momento, la UTA no anunció una fecha para un paro de colectivos, aunque dejó abierta la posibilidad de avanzar con una medida de fuerza si las negociaciones continúan sin resultados.
“En el estado actual de situación, si no se respetan las leyes, no podemos garantizar la paz social”, advirtió el sindicato hacia el cierre del encuentro.
Una eventual medida podría afectar el servicio de numerosas líneas que circulan diariamente por la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense.
Las próximas instancias de negociación serán claves para determinar si las partes consiguen alcanzar un acuerdo o si el conflicto deriva finalmente en un paro.